¿Qué te dice hoy tu armario?

¿Lo primero? cuidar la ropa que tenemos

Hoy os voy a hablar un poco de la conservación y lavado de las prendas. He conseguido una hoja, donde vienen muy bien explicados, cada uno de los símbolos que os podéis encontrar en las etiquetas de lavado. No os explico lo que es cada uno de los círculos de la limpieza en seco, porque estos hacen referencia al tipo de productos químicos que deben usarse, dependiendo de la composición del tejido y eso lo van a saber en la tintorería.

 

 

Primero, os voy a explicar brevemente los tipos de tejidos que más se suelen usar:

FIBRAS NATURALES (se sacan de la naturaleza):

LANA: es un gran aislante térmico, es muy absorbente y tiene gran capacidad para recuperar su forma ya que es elástica. No se deforma y se arruga poco.

SEDA: es un material muy resistente (aunque engañe a la vista) y fija muy bien los colores. No admite ni altas temperaturas ni centrifugado. Se debe planchar a baja temperatura y sin vapor. Es un tejido que soporta mal el sudor y el roce.

ALGODÓN: es resistente a rasgados y roces. Encoge si se lava a temperatura alta y al no fijar bien el colorido, necesita que el primer lavado se haga por separado con prendas del mismo color. Es muy resistente también a las altas temperaturas en el planchado.

LINO: es un tejido fresco y resistente a la suciedad, pero no a lavarlo a una temperatura alta. Se aconseja el lavado a mano y con agua más bien fría. El planchado es complicado en este tejido ya que tiende a arrugarse con mucha facilidad. Sí aguanta una temperatura alta con vapor en el planchado.

 

FIBRAS ARTIFICIALES (Se obtienen de procesos químicos realizados a productos naturales):

VISCOSA/CUPRO/MODAL: todos son Rayón, aunque cada uno tiene su peculiaridad. Tienen un tacto sedoso y fijan muy bien los colores. Se pueden llegar a deformar con el centrifugado. Cuando están húmedos se vuelven muy poco resistentes y arden con facilidad. Este tipo de prendas se aconseja lavar en tintorería para que duren más tiempo.

 

FIBRAS SINTÉTICAS (son una síntesis de productos químicos):

POLIÉSTER/ACRÍLICO/ELASTANO/POLIAMIDA: son muy resistentes, no se arrugan y los colores se fijan bien. Se deben lavar con agua tibia y planchar a temperatura baja sin vapor. Acumulan carga electroestática y arden con facilidad.

MEZCLILLA (JEANS): se deben lavar del revés y con prendas que sean de su mismo color. No se aconseja lavar en seco.

 

Una vez conocido esto, paso a explicaros algunas indicaciones de lavado que puede veniros bien para que las prendas os duren un poco más.

LAVADO A MANO: este va bien para prendas delicadas, estampadas o de color. En las que son de colores es muy probable que en los primeros lavados el agua se tiña del color de la prenda, por lo que si tienes varias de distintos colores, mejor lávalas por separado. Siempre usa agua fría y no la dejes en remojo. Disuelve el detergente en el agua antes de introducir la prenda. Si añades un poco de vinagre ayudarás a que la tintura se adhiera más al tejido. No frotes demasiado y aclara bien.

LAVADO A MÁQUINA: lo más conveniente es separar la ropa por colores. Es muy importante mirar las etiquetas de lavado que llevan y nunca utilizar la temperatura máxima indicada. No llenar demasiado la lavadora y las prendas delicadas, como por ejemplo el punto o cosas pequeñitas como calcetines, meterlos en una bolsita de red que los proteja. Creo que sobra decir que si la lavadora tiene programas muy específicos, hay que usarlos en función de lo que metamos. Para las prendas que tienen parches impresos o estampaciones plásticas, es bueno lavarlas del revés, al igual que los vaqueros.

LEJÍA: es mejor usarla solo cuando la etiqueta lo indica. En caso de que se pueda lavar con lejía, hacerlo siempre con agua fría y como máximo durante una hora. Si vas a usar la lejía para lavar a mano, lo mejor son los recipientes de plástico, porque en uno de hierro podría hacer que la lejía se oxide y rompa el tejido.

SECADO: las prendas que son muy pesadas, tenderlas en horizontal (a veces la etiqueta lo aconseja) o dobladas, para que no pesen tanto y no se deformen. Tampoco es muy aconsejable exponerlas directamente al sol y a un viento fuerte. Aunque he de decir que la ropa blanca se queda muy bien al sol, pero al tejido no le beneficia. Tender la ropa pegada a fuentes de calor en general no es bueno. Si al quitar la ropa del tendedero la intentas colocar bien con las manos y la doblas, determinadas prendas pueden quedar ya listas para meter en el cajón; Si no te queda otra que planchar lo mejor es que las apiles bien estiradas o dobladas (si son muy grandes, para que no abulten, como las sábanas).

PLANCHADO: lo primero que deberías hacer es separarlas y agruparlas por temperatura. Habría que empezar por las de temperaturas más bajas e ir en progresión. La ropa ligeramente húmeda se queda mejor planchada que la que está muy seca. Cuando se eleve la temperatura de la plancha, hay que esperar un poco antes de volver a planchar para que le dé tiempo al cambio. Las prendas con dibujos mejor plancharlas del revés. También es bueno tener a mano una telita para proteger los tejidos que al planchar se quedan con brillo. Si pone la tela encima de la prenda mientras la planchas te evitarás estás marcas tan desagradables.

Bueno por hoy hemos terminado. En el siguiente post sobre conservación de prendas de vestir os hablaré de las manchas.

¡¡Hasta pronto!!

4 Comentarios

    • Sara

      Hola Lola! muchísimas gracias por tu mensaje. Me alegra saber que ha sido de utilidad. Tengo más «truquillos» que pronto publicaré y que también espero que que te ayuden.
      Un cordial saludo

    • Sara

      Hola Cristina!!
      Muchísimas gracias por tu mensaje!!, me alegra saber que ha sido útil. Espero que los siguientes post también te gusten.
      Un cordial saludo
      Sara

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